Por David Negrón.

 

A la hora de elegir una guitarra eléctrica debemos considerar los cinco grandes standards de la industria:

– Guitarras tipo Stratocaster

– Tipo Les Paul

– Tipo Superstratocaster

– Tipo Telecaster

– Guitarras eléctricas con caja de resonancia

 

GUITARRAS tipo Stratocaster:

 

Diseñada en el año 54. Son muy pocos los guitarristas legendarios que no han usado en algún momento una Stratocaster.

El modelo Standard lleva tres pastillas simples (también llamadas single coil), selector de pastillas de cinco posiciones (los primeros selectores eran de solo tres posiciones, una por pastilla), volumen master, tono para la pastilla de graves y tono para la de medios.

Puente con vibrato, mástil atornillado y 21 trastes en el modelo original, 22 en las actuales. Escala del mástil; 25,5 pulgadas.

Las tres pastillas simples dan un tono cálido, cristalino, percusivo y con mucha textura. Van muy bien para el sonido limpio y para el sonido “crunchy” (nivel medio de distorsión). Con altos niveles de distorsión el sonido es definido y afilado.

Por el contra, las pastillas simples tienen bastante ruido de fondo (soplo) cuando se usan con la ganancia a tope.

El vibrato tiene una respuesta muy musical. Muy adecuado para adornar notas sueltas y acordes. Por contra, debe estar muy bien ajustado y necesita una puesta a punto periódica para evitar problemas de afinación.

Es adecuada prácticamente para cualquier estilo excepto para aquellos en los que se necesita una distorsión súper-potente.

Es “La Guitarra” por excelencia. El máximo Standard. El Referente.Una buena parte de la historia de la guitarra.

La Fender Stratocaster y la Squire Stratocaster son buenos representantes de este grupo. Las Yamaha “Pacífica” también se ajustan a este canon.

 

Guitarras tipo les paul:

 

Las les paul fueron lanzadas al mercado en el año 52.El famoso guitarrista e inventor “Les Paul” (Lester William Polsfuss) ya le había planteado a Gibson la idea de montar las pastillas sobre un cuerpo sólido a finales de los años 40, pero su proyecto fue desechado. Lo llamaron “El Leño” .

A la vista del éxito y la proyección de las primeras Fender, Gibson se puso de nuevo en contacto con Les Paul para retomar la idea del cuerpo sólido y desarrollar la “Gibson Les Paul”.

Las primeras “Les Paul” llevaban pastillas P-90, de bobinado simple (single-coil). El color era dorado y se conocen como “Goldtop”.

No fue hasta la aparición del modelo Standard en 1957, cuando se montaron las pastillas dobles (También llamadas Humbuckers), y se definió la Les Paul tal como hoy la conocemos. Las ventas no llegaron a los niveles deseados y se suspendió la producción del 60 al 67. Si das con un propietario de una Standard de antes del 60, pregúntale por cuanto la vende, y luego escucha la respuesta … sentado.

Las Les Paul Standard, por tanto, montan dos pastillas dobles, selector de pastillas de tres posiciones, volumen y tono independiente para cada pastilla.

Puente fijo, mástil encolado y 22 trastes. Escala, 24,75 pulgadas.

Las pastillas Humbuckers, dan un sonido denso, con mucha pegada y poco ruido. Sonido redondo y cremoso, mucho sustain, ideales para sonar realmente bien con cualquier nivel de distorsión.

Por el contrario, en el sonido limpio resulta algo mate, falto de brillo y poco versátil; con sonido limpio se usa sobre todo en Blues o Jazz.

El mástil encolado añade más consistencia al global del instrumento con lo que mejora la resonancia y el sustain.

La madera con la que se construye el cuerpo (Caoba) y la masa del instrumento en general, hacen que el sonido aún tenga más sustain y grosor. Sobre el cuerpo se montan dos tapas de Arce que añaden definición y filo al sonido.

No obstante, el peso de este tipo de guitarras supone un inconveniente para muchos guitarristas.

Por otro lado, el reparto de masas no esta perfectamente equilibrado con lo que el instrumento se vuelve algo inestable tocando tanto sentados como de pie.

Las dimensiones del instrumento y el diseño en general hacen que la ergonomía sea uno de los puntos más débiles de este tipo de guitarras. El acceso a las notas más agudas, también es más incómodo que en otras eléctricas.

Al no tener vibrato, el puente fijo reduce complicaciones de ajuste y mantenimiento.Es ideal para cambiar la afinacion de la guitarra una y otra vez, sin tener que realizar ajustes adicionales.

El diseño inclinado de la pala (donde van colocadas las clavijas de afinación), hace que el ajuste de la cejuela (tamaño y contorno de los surcos, lubricación…) deba ser óptimo para evitar problemas de afinación, particularmente con la 3ª cuerda. Es recomendable, por este motivo, utilizar un calibre de cuerdas del 10-46 mínimo, para atenuar este problema.

Este tipo de guitarras tienen la escala (distancia entre los puntos de apoyo de las cuerdas) más corta que en las tipo Stratocaster(24,75 vs 25,5 pulgadas). Esto significa que a igual calibre de cuerdas, la tensión que necesitan las cuerdas para dar el tono, es menor en las Les Paul en comparación con las Stratocaster. De esta manera, a igual calibre de cuerdas, resultan más “blandas” de tocar que las “Strato”.

El modelo “Custom”, fácilmente reconocible por la guía del mástil en el traste uno y la incrustación tipo “diamante” de la pala, tiene el diapasón (donde se montan los trastes), de madera de Ébano. A parte de los detalles estéticos, la elección de las maderas hace que las “Custom” se diferencien de las Standard por tener un sonido más suave, menos áspero y en general más redondo y grave.

En general todas las guitarras Gibson y Epiphone (2ª Marca de Gibson) se ajustan más o menos a este estándar, solo que con distinta estética y acabados. Les Paul, S6, Flying V, Explorer,Firebird …etc

Las Guitarras de la marca “Heritage”, son Les Pauls construidas en la planta donde se construían las primeras Gibson ( En Kalamazoo), que cambió de propietarios cuando Gibson se trasladó a una planta de mayor tamaño.

Su punto fuerte es el sonido distorsionado, denso, contundente, potente y redondo. Sonido grueso y sustain sin rival. Ideales para el Rock Sureño, Rock de los 70, Blues, Jazz, Heavy metal, Punk.

Su punto débil es la ausencia de un sonido limpio cristalino, lo que les resta versatilidad y sobre todo una ergonomía mejorable, resultado de un diseño eterno, pero algo incómodo.

Las guitarras PRS, se podrían incluir dentro de este grupo. Dos pastillas dobles, mástil encolado, sonido denso y sustain. Además incluyen en algunos modelos vibrato similar al de las Stratocaster y una electrónica que permite el funcionamiento “Single Coil” de las pastillas.

 

Las guitarras tipo superstratocaster:

 

Diseñadas a principios de los 80, se presentaron como la alternativa “sport” de las Stratocaster. La revolución llegó con la Jackson “Soloist”.

Originariamente montaban un Humbucker en el puente y pastillas simples en medios y mástil. Selector de cinco posiciones o selector independiente para cada pastilla. Puente flotante, mástil neck-through de perfil plano, 24 trastes superjumbo (muy grandes), escala 25 1/2, volumen master y tono master.

Son Guitarras diseñadas para satisfacer las exigencias de los más rápidos del oeste. La ergonomía llevada al extremo.

Múltiples rebajes para facilitar el acceso a los últimos trastes y para acoplarse perfectamente al intérprete.

Mástil plano y con poco radio de curvatura para favorecer la digitación y permitir bendings “extremos”.

Trastes de gran tamaño que reducen la fricción de las yemas de los dedos con el diapasón, de manera que facilitan los bendings y el vibrato. Además, la altura de los trastes favorece el control y el agarre a las cuerdas para bendings, arrastres y ligados.

En el mástil “Neck-Through”, la madera entra hasta el final del cuerpo, mejorando el sustain, la resonancia global del instrumento y favoreciendo el tacto del mástil a la altura de su unión con el cuerpo (de hecho, mástil y cuerpo no están unidos, son la misma pieza ) .

En muchas de las Superstrats, el mástil se ofrece atornillado, al estilo de las Stratocaster.

El puente flotante en esencia es similar al vibrato de las Stratocaster, pero con algunas modificaciones. La primera es que el recorrido es mayor. Se puede bajar la afinación hasta que las cuerdas pierdan la tensión y subir la afinación hasta que estas lleguen casi a estallar. Por otro lado es más sensible; con menos recorrido de palanca se incrementa mas la tensión.

Para evitar los problemas de afinación, las cuerdas se bloquean a la altura de la cejuela. Una vez bloqueadas las cuerdas, hay que afinar la guitarra en unos pequeños microafinadores situados en el puente. Las cuerdas no se fijan al puente por medio de la tradicional “bola”. Hay que cortar la bola e introducir el extremo de la cuerda en una ranura del puente que se abre y se cierra por medio de una llave allen.

Finalmente la cuerda queda bloqueada en sus dos extremos y la afinación se mantiene estable incluso con un uso “al limite” de la palanca.

Un sistema perfecto para hacer “caballitos”, “bombas” y vibratos “from hell”. El puente flotante más famoso es el Floyd Rose.

El punto fuerte de este tipo de guitarras es la ergonomía, la comodidad y la versatilidad. Sonido potente y definido con cualquier nivel de distorsión y cristalino en el limpio. Típica del sonido Hard Rock de la década de los 80, es la elección habitual de los más virtuosos del metal y de muchos profesionales.

El punto más débil es que no son adecuadas para los sonidos clásicos o vintage. El sonido está muy depurado pero les falta el “alma” de los diseños más clásicos.

La primera superstratocaster fue la mítica Jackson “Soloist”. Fender puso en el mercado la ”Strat”.Ibanez creó junto con Steve Vai la Jem en el 87. Charvel y Kramer hicieron historia durante los 80.

Music Man ,Schecter , Shur , Tom Anderson , ESP , Wayne , Washburn , Dean , Larrivé , Brian Moore , Vigier… y un sinfín de fabricantes “Custom Shop” siguen diseñando versiones mejoradas de la tradicional Stratocaster.

 

GUITARRAS tipo telecaster:

 

Tal como hoy la conocemos a la Telecaster es del año 52. Es el diseño más antiguo de entre las guitarras de cuerpo sólido. Conocida originariamente como “La Tabla”.

El primer modelo, la “Esquire” con solo una pastilla simple, fue diseñado en el año 1949.

En 1951 se lanzó al mercado la “Broadcaster” con dos pastillas simples. En aquel momento había un modelo de batería de la firma “Gretsch” también llamado “Broadkaster” así que Fender se vio obligado a tachar literalmente el “Broad” y aquellas guitarras durante un tiempo se conocieron como “No-Casters”. Ya en el 52 fue renombrada como “Telecaster”.

Por lo demás la “Tele” ha llegado hasta nuestros días prácticamente sin cambios.

Monta dos pastillas simples. La del mástil es de las llamadas lipstick por su parecido estético con las barras de pintalabios. Selector de tres posiciones. Volumen master, tono master, puente fijo, mástil atornillado y 21 trastes en los modelos clásicos (22 en los actuales). Escala; 25,5 pulgadas.

Las pastillas de la Telecaster tienen un diseño casi microfónico. De tal manera que captan con riqueza todos los matices y un buen montón de armónicos. Por contra también captan un montón de ruido.

Con el sonido limpio todo es textura, brillo y sonido en estado puro. Con el crunchy, el resultado también es excepcional. A partir de determinados niveles de distorsión, el ruido cobra el protagonismo y aumentan las posibilidades de producirse acoples parecidos a los de los micros de voz.

Enchufadas a un ampli sin efectos y en “crudo” son junto con las guitarras de caja, las que poseen el mejor timbre.

Las Telecaster son el secreto de muchos guitarristas, desde el Jazz hasta el Rock, a los que a priori se los asocia a otro tipo de guitarras. Son muchos los que eligen las “Teles” para las grabaciones, por su carácter y su color. ( El propio Steve Vai reconoce una autentica debilidad por su vieja Telecaster).

Muchos solos legendarios como “Stairway To Heaven” u “Hotel California” han sido grabados con Telecaster.

Sorprendentes y mágicas para las grabaciones, son típicas de interpretes de Country, Blues y también de Rock and Roll e incluso del área del jazz.

La Telecaster es una guitarra que al principio nos puede pasar desapercibida pero que vamos valorando y redescubriendo con el paso de los años.

Su punto fuerte es su sonido, afilado, con mucho “Twang”, lleno de matices. Es una guitarra con mucho carácter, superefectiva y eficaz.

Mucha alma.

El punto débil es que con las pastillas normales, es imposible su uso con mucha distorsión, lo que las hace poco versátiles.

 

Guitarras eléctricas con caja de resonancia:

 

Hasta la llegada de la Telecaster, que fue la primera guitarra con el cuerpo sólido, (sin caja de resonancia), todos las guitarras eléctricas tenían caja de resonancia.

La mayoría de las guitarras de aquel entonces montaban pastillas tipo single coil.Gibson, Epiphone ( por aquel entonces, compañía independiente), Gretsch o Rickembacker eran los principales fabricantes allá por los años 40.

La caja de resonancia de estas guitarras puede ser “jumbo” (grande) como en la Gibson “175”, o “mid jumbo” (más estrecha) como en las Rickembacker o las Gibson “335”.

La caja de resonancia puede ocupar únicamente la mitad del cuerpo de la guitarra como en las Telecaster “Thinline” o solo una pequeña porción del cuerpo y no ser visible como en el caso de las “Brian May Guitars”.

Sea del tamaño que sea, la caja de resonancia da un sonido muy musical, dulce y sobre todo suavemente percusivo con respecto a las guitarras de cuerpo sólido. Por contra, la caja de resonancia tiene mayor tendencia a acoplarse.

El puente puede ser fijo o con vibrato del tipo “Bigsby”. Este vibrato es muy efectivo para los sonidos vintage y el efecto “twang”, pero al igual que el vibrato de las Stratos, necesita un buen ajuste en puente y cejuela, así como mantenimiento periódico para no dar problemas de afinación.

El mástil suele ser de escala corta como en las Gibson y las Gretsch o muy corta como en el caso de las Rickembacker. El mástil va siempre encolado y suele tener 22 trastes.

Dos pastillas Humbuckers con un volumen y tono independiente para cada una y un selector de tres posiciones.

El sonido de algunos modelos de caja solamente se puede calificar como “absolutamente exquisito” como en el caso de las Gibson “Super 400”.

La construcción de una guitarra de caja es de entrada más cara que la de una guitarra de cuerpo sólido. Una guitarra de caja de calidad supera con mucho al precio de una guitarra sólida de calidad.En algunos modelos, la tapa armónica está curvada y procede de un único bloque de madera tallado. Las guitarras con la tapa armónica que no es plana se denominan “Arch Top”

El timbre es musical, redondo y percusivo… Imprescindibles para el Jazz, también son muy utilizadas para el Blues, el Rockabilly y para el sonido “Beatle”.

Gretsch “White Falcon”, Gibson “Super 400”, “335” y “175” y las Rickembacker son emblemas de este grupo.

Su punto fuerte (a parte de su belleza) es el sonido en estado puro. Grave y percusivo pero con un brillo diferente al de las Strato o Tele, muy característico, más suave, más elegante. Cuando suenan limpias su resonancia recuerda lejanamente a otros instrumentos acústicos como el piano o el contrabajo.

Su punto débil es la tendencia a los acoples con niveles altos de volumen o distorsión, y que son a priori poco recomendables para los sonidos súper-agresivos actuales. En general son poco versátiles.

Las réplicas son asequibles económicamente, pero los modelos históricos aún en producción, tienen precios elevados.

 

 

Conclusiones:

Estos son en resumen los cinco tipos esenciales de guitarras eléctricas.

Se podría decir que en cierto modo, la mayoría de las guitarras encajan en uno de estos grupos.

Muchos modelos intentan combinar lo mejor de cada uno;

Hay Stratocasters con una o dos Humbuckers para dar una respuesta más contundente en el sonido distorsionado ( Stratocaster “Lone-Star” del 98 o Stratocaster “Big Apple” del 99).

Algunas Stratos tienen el cuerpo fabricado en Fresno, con lo que aumenta el peso, el sustain y la respuesta en graves, al estilo Les Paul. Hay Stratos con el puente fijo o bloqueado (Stratocaster Eric Clapton) y también las hay con Floyd Rose (Strato Ritchie Sambora).

En algún modelo Súper exclusivo de Strato, como en la Ritchie Blackmore Signature, el mástil va encolado.

Algunas guitarras del tipo Les Paul/gibson montan pastillas simples como las p-90 o las p-94, que, a pesar de su “look” Humbucker en realidad solo llevan una bobina ( Gibson Les Paul Júnior).

En los modelos Superstrato, a veces el mástil va atornillado como en las Ibanez “Jem” o la Ibanez Frank Gambale.

Algunas superstrato llevan el puente fijo, como por ejemplo en algunos modelos diseñados para Joe Satriani, y en algunas ocasiones vibrato tipo Strato, como en algunas Tom Anderson.

Hay Telecaster con una pastilla doble como la Custom del 72´o con dos dobles como la Deluxe del 73´. Estos dos modelos cuentan con control volumen y tono independientes para cada pastilla, como en las Gibson. Hasta el selector de pastillas esta ubicado en el mismo lugar que las Les Paul.

Hay Telecaster con tres pastillas simples (Telecaster James Burton Signature y algunas Deluxe).

Hay Telecaster con mástil de Strato, como la Deluxe del 73´. Hay Fenders con escala Gibson, como la Fender “Jaguar”. Hay Gibsons con escala Fender, como la Gibson “RD”.

Hay guitarras que montan Humbuckers con la posibilidad de anular una de las bovinas para funcionamiento Single Coil (como la Strato Jeff Beck Signature de Fender).

Hay Superstratos que solo montan solo una pastilla; un Humbucker en el puente como la Kramer “Varetta” (utilizada por Eddie Van Halen), o el modelo “Hydra” de Wayne Charvel.

Hay guitarras con doble mástil, uno con doce cuerdas y otro con seis. La doble mástil más legendaria es la SG de doble mástil, utilizada por Jimmy Page para interpretar “Stairway To Heaven” en directo.

Hay guitarras que montan dos pastillas lipstick como las Danelectro.

Las combinaciones son casi ilimitadas.

 

En relación con las pastillas vamos a hacer un resumen:

 

PASTILLAS simples:

 

lo mejor:

  • timbre cristalino
  • sonido definido
  • muchos graves, muchos agudos

lo peor:

  • menos volumen de salida
  • más zumbido con distorsión

 

PASTILLAS dobles:

 

lo mejor:

  • más volumen de salida
  • menos zumbido
  • más medios
  • más sustain

lo peor:

  • sonido más mate con brillo
  • menos textura

 

En realidad no hay una elección mejor que otra. Todo depende del sonido que buscamos y el tipo de música que vayamos a tocar.

Hay que decir, y esto es muy importante, que las pastillas son los receptores de la vibración de la cuerda, y que la vibración de la cuerda se ve afectada fundamentalmente por el material sobre el que está asentada.

Es decir, el sonido depende de la resonancia y la resonancia depende del material y de la calidad de la construcción de la guitarra.

A una guitarra con una buena resonancia, da igual que pastilla le montemos. Tendremos más o menos volumen de salida, más o menos brillo, pero el resultado SIEMPRE será de calidad.

Si montamos cualquier pastilla sobre una tabla de planchar, no habrá calidad sonora, sea la pastilla que sea.

Lo más importante es por tanto la calidad de los materiales y la construcción del instrumento.

Las pastillas canalizan la resonancia. Por esta razón es importante, para analizar la calidad de un instrumento hacerlo con este desenchufado, para percibir la resonancia, sin el maquillaje de pastillas y amplis.

 

Hay que recordar que no hay dos guitarras que suenen igual, la madera es un material que está vivo. En el caso de las buenas guitarras, la resonancia mejora con el tiempo. Llegado un punto las maderas se secan por completo y la celulosa comienza a cristalizarse con lo que mejora la resonancia. Si además una guitarra ha sido tocada (ha resonado) durante mucho tiempo, vibración afecta a las partículas de la madera, que cada vez resuena más y mejor.

Esta es una de las razones que hace que los instrumentos antiguos aumenten espectacularmente su valor en el caso de las guitarras de alta gama.

En el caso de estos instrumentos Vintage, hay que añadir que hay determinadas maderas que ya no se pueden montar en instrumentos de hoy día por el precio, la disponibilidad o las leyes de protección del medio ambiente. (Por ejemplo las Telecaster de Rosewood / Palorrosa).

Por último, la calidad de las maderas de los instrumentos antiguos, por término medio es mejor debido a los precios, la demanda y la producción.

En el caso de las guitarras sólidas, la forma del cuerpo no afecta al sonido. Lo que importa es la cantidad y la calidad del material.

En el capitulo de los extras, la lista es casi interminable. Muchos de estos vienen montados de serie y la mayoría los podemos adquirir a parte y montarlos en nuestras guitarras para “tunearlas”.

 

Las clavijas pueden ser desde clavijas tipo vintage, hasta clavijas robotizadas que afinan solas como en las “Robot Guitar” de Gibson.

Hay clavijas que bloquean las cuerdas para evitar tener que hacer una lazada para fijar las cuerdas. De esta manera, se reduce el numero de vueltas que hay que darle a la clavija para que afine. Estas clavijas aumentan mucho la estabilidad de la afinación. Podemos encontrarlas por ejemplo en la Music Man Steve Morse Signature.

 

La cejuela se puede montar de distintos materiales; hueso, latón, grafito, … todo en realidad, para mejorar la afinación y la resonancia.

La cejuela también puede llevar “Rollers”, pequeños rodamientos que reducen la fricción de la cuerda a su paso por la cejuela y mejoran la afinación( Stratocaster Jeff Beck).

Las cejuelas pueden llevar sistemas de bloqueo, como en el caso de los Floyd Rose. También pueden llevar el sistema “Buzz Feiten”, que mejora sensiblemente la afinación del instrumento. ( Para mas información, ver buzzfeiten.com).

 

En el capitulo de los mástiles podemos encontrar las escalas habituales y escalas de 27¨, en el caso de las de las guitarras barítonos, diseñadas para permitir afinaciones extra-graves.

El contorno del mástil , donde colocamos la mano , puede ser Standard, o en forma de “v” (como en los modelos de Eric Clapton), en forma de “c” como en la Stratocaster S.R.V. Puede ser tipo “fifties”, muy grueso como en la Jeff Beck, o ultraplano como en las Ibanez.

 

En cuanto al diapasón, donde van montados los trastes, podemos elegir el radio de curvatura o el material de construcción. Mucho radio de curvatura (poca curvatura) como en las Gibson y las Superstratocaster o poco radio (mucha curvatura) como en Stratos y Teles, sobre todo en los modelos vintage. Se ofrecen incluso diapasones de “Radio Compuesto”, como en la Stratocaster Eric Johnson. Muy curvados cerca de las clavijas, se va aplanando progresivamente hasta que llega al cuerpo, para evitar el trasteo en las notas agudas.

El material de fabricación del diapasón es crucial para el sonido de la guitarra, y podemos elegir entre el ébano, Palorrosa o Paoferro para conseguir más brillo (son los diapasones de aspecto oscuro), o que el diapasón y el mástil sean una única pieza de arce (como en las primeras Stratos y Teles) con lo que el sonido resulta algo más mate (diapasones de aspecto claro).

Por último, el diapasón puede estar “escalopado”, como en los modelos Yngwie o Blackmore. En estas guitarras, el diapasón va rebajado entre traste y traste para facilitar “bendings” y “vibratos”.

 

En el capítulo de los trastes, estos pueden ser muy estrechos como en las primeras guitarras eléctricas, dando mejor afinación pero sufriendo mayor desgaste.

Pueden ser médium, jumbo o superjumbo. Cuanto mayor tamaño tiene un traste menor es el desgaste y más imprecisa es la afinación que proporcionan. Por otro lado, a mayor tamaño, mejora el control y el agarre a las cuerdas. De todas maneras, tema de los trastes es muy personal y depende en gran medida de los gustos personales de cada intérprete.

 

En el apartado de la electrónica, las posibilidades son también extensas. Innumerables tipos de pastillas y muchos fabricantes. La mayoría de las veces se busca conciliar las ventajas de las pastillas simples, con las ventajas de las Humbuckers.

Muchas pastillas simples llevan sistemas para eliminar el zumbido con niveles elevados de distorsión. Por ejemplo las pastillas Lace-Sensor (Strato Eric Clapton de los 90), las Noisless de Fender (Fender DeLuxe Actuales) o las HS-3 de Dimarzio(Modelo Yngwie), tienen reducción de ruido.

Hay pastillas simples que aumentan el tamaño de la bobina para incrementar su nivel de salida como las P-90, o las pastillas rectangulares que montan las “Jazzmaster”, sin perder el timbre single coil.

Hay pastillas Humbuckers con bobinas de menor tamaño para suavizar el nivel de salida y mejorar la respuesta en agudos, como en el caso de los “Minihumbuckers” de las Firebird, o algunas Wayne.

Muchas guitarras montan lo que se conoce como circuito activo. El circuito activo es como el previo de un amplificador. Va montado donde la electrónica de la guitarra y se alimenta a través de una pila de 9V alojada en el cuerpo.

El circuito activo aumenta la señal que envía la guitarra al amplificador actuando como un pedal de booster(ver articulo Efectos Para Guitarra), y en ocasiones potencian determinadas frecuencias para aumentar la profundidad, la pegada o los agudos.

En algunos casos el sistema impide que se produzcan acoples, como en las pastillas EMG.

Algunas guitarras como las Fernandes montan pastillas “sustainer”, también alimentadas por pilas de 9V, que hacen que el sonido se prolongue de forma ilimitada. El efecto sustainer se puede activar y desactivar desde la propia guitarra.

Normalmente las pastillas van conmutadas en paralelo. Algunas guitarras como las Brian May Guitars llevan las pastillas conmutadas en serie, de forma que el sonido no se “mezcla”, sino que se “suma”. Estas guitarras también tienen la posibilidad de invertir la fase de cada bobina, para que las pastillas puedan sonar fuera de fase y conseguir más timbres con las mismas pastillas.

Se pueden montar también pastillas que mandan información midi al ordenador a través de una interfaz, son las pastillas midi. Esta interfaz puede ir montada en la guitarra o ir a parte.

En la actualidad ya hay guitarras que montan en el instrumento emuladores que permiten reproducir el sonido de distintas guitarras, eléctricas, acústicas, con cuerdas de nylon, de 12 cuerdas… Estos emuladores también permiten cambiar la afinación de la guitarra por medio de presets, sin tocar las clavijas. La line 6”Variax” y la Stratocaster “VG Guitar” son dos buenos ejemplos.

También se pueden insertar pastillas piezoeléctricas (de contacto), como las que llevan las guitarras acústicas, que hacen que una guitarra eléctrica suene casi como una acústica, como en las guitarras Parker. La pastilla va montada bajo las silletas del puente.

 

Por último, en el capítulo de los puentes, también hay muchas posibilidades. Puentes fijos, flotantes, vibratos…

Hay guitarras con b-bender, que permiten tensar la segunda cuerda para imitar el sonido de un “LapSteel”, hay guitarras para zurdos preparadas para que las toquen los diestros (Strato Jimmy Hendrix), guitarras sin trastes, con tres, cuatro o más mástiles, guitarras transparentes de metacrilato (Ampeg), …

 

 

En conclusión, podemos decir que no existe guitarra perfecta. Si yo pudiera elegir, escogería una Strato, con el sonido de distorsión de una Les Paul, la textura de una Telecaster y la comodidad y versatilidad de una superstratocaster. Pero en realidad, no se puede tener un coche en el que quepa mucha gente y que a la vez sea fácil de aparcar.

Así que mi opinión es, que la mejor solución es, si nos es posible… tener una de cada!!

 

 

Consejos para principiantes:

Si estamos con muchas dudas a la hora de elegir nuestra primera guitarra eléctrica, podemos fijarnos en las guitarras que lucen nuestros “guitar-héroes” favoritos y orientarnos.

Es importante, sea cual sea nuestro nivel probar los distintos modelos que tengamos en mente, porque leamos lo que leamos y oigamos lo que oigamos, debemos fiarnos de nuestra intuición y nuestras propias sensaciones, sea cual sea nuestro nivel.

La altura de las cuerdas, preocupa mucho cuando estamos empezando. Esta faceta no depende de la calidad del instrumento ni del modelo, se puede ajustar en prácticamente cualquier guitarra, sea del precio que sea.

A la mayoría de las guitarras se les puede bajar la acción (altura) de las cuerdas.

 

En cuanto al calibre de cuerdas. El calibre Estándar es el 9-42. 9 es el grosor de la primera y 42 el de la sexta.

 

Calibres más comunes:

     

  • 8-38
  • 9-42 (Standard)
  • 10-46
  • 11-52
  • 12-56

 

Estos son los calibres más habituales, luego podemos encontrar híbridos como el 9-38 (Mezcla de 9-42 y 8-38) o el 9-46 (mezcla del 9-42 y el 10-46).

Cuanto más grueso es el calibre, el sonido es más contundente, mas definido, la afinación mejora así como el sustain y la vida útil de las cuerdas. El pequeño – gran inconveniente es que el tacto resulta mas duro.

En la década de los 60 y 70, no había tecnología para construir cuerdas finas, así que los intérpretes debían conformarse con calibres muy gruesos. ( Eric Clapton montaba cuerdas de Banjo para tener un tacto mas blando).

Por otro lado, estos calibres explican en parte el sonido inconfundible de Hendrix, Blackmore, Stevie Ray Vaughn o Gary Moore. Rick Parfitt, de Status Quo, aún monta un 14!! De primera.

Por último, si la escala de la guitarra es corta como en la Gibson, podemos montar calibres más gruesos que en las de escala normal, como las Fender, para conseguir igual tensión.

Para comparar sonidos, lo mejor es hacerlo con un equipo sencillo. Un ampli económico y sin efectos nos dará comparativa fiable.

Al probar una guitarra nueva o de segunda mano, hay que comprobar que todos los elementos electrónicos funcionen correctamente; que las seis clavijas estén en buen estado y que suenen con claridad todas las notas de todas las cuerdas y todos los trastes.

Comprobar que la guitarra afina bien y que la afinación no se va bruscamente y se mantiene un tiempo razonable con un uso normal.

 

Es recomendable que nuestro primer instrumento sea esencialmente sencillo. No es imprescindible, pero nos facilitará el trabajo. Algunos puentes como el Floyd Rose, son herramientas muy eficaces, pero si no vamos a utilizar la palanca, en realidad casi todo son desventajas. Resulta complejo al principio cambiar las cuerdas y afinarlas, además los ajustes requieren práctica.

Si en directo, tocando con Floyd, se nos rompe una cuerda, las demás quedan muy desafinadas, de forma que se hace imposible seguir tocando. Hay que reemplazar la cuerda. Aun con mucha práctica, el proceso lleva varios minutos. ( ¡Suponiendo que las cuerdas nuevas y las llaves las tengas a pie de escenario y no te las hayas dejado en el maletero del coche…!)

Y por último, las guitarras tienen que sonar bien, tener buena relación calidad-precio, adecuarse a nuestras necesidades y además nos tienen que entrar por los ojos. Nos debe apetecer sacarla del estuche para contemplarla y enseñársela a la gente. Con una buena guitarra, pero que no nos convence estéticamente, está comprobado que se toca menos.

 

Así pues, ¡Buena compra! , o mejor dicho … ¡Buenas compras! . Se empieza, pero no se acaba nunca ¡

Yo ya he dicho muchas veces, “con esta guitarra ya tengo todo lo que necesito, ya no compraré mas” … pero ¡he vuelto a caer! , quiero dejarlo, pero… ¡es imposible!.

¡¡Nadie se libra del G.A.S!!

(G.A.S.= Guitar Adquisition Syndrome).

Y además … ¡no tiene cura!.

Nos vemos ¡

 

Madrid, Junio de 2008.